miércoles, 16 de octubre de 2013

Teclado: Korg microKorg

         Para esta primera entrada que escribo dentro de la categoría Teclado, he elegido el Korg microKorg. No sólo porque yo tenga uno y lo conozca a la perfección, sino, porque buscando en el historial de "Teclados y teclistas" se habla de él en más de 10 ocasiones formando parte de un 10% de las entradas escritas hasta el momento. Por eso, creo que cobra importancia hablar de este pequeño sinte.

         Este sinte nace en 2002 con el objetivo de unificar un tamaño pequeño, posibilidad de funcionar con pilas, fácil manejo, sonido característico de la compañía Korg y lo más importante a un precio asequible para todos los bolsillos. Algunos de estos puntos de diseño se cumplen gracias a sus miniteclas, lo que dotan al sinte de un menor tamaño y peso, aunque también son el principal inconveniente debido a la adaptación previa de teclado que el usuario deberá hacer para poder interpretar con este nuevo formato de teclas. Una vez superado este problema de adaptación se puede empezar a sacar el máximo partido de las prestaciones.

         A continuación os presento algunas de estas prestaciones: 37 miniteclas sensitivas en velocidad, 4 voces de polifonía, 128 programas editables, 5 knobs asignables con posibilidad de edición en tiempo real, un Vocoder de 8 bandas (con micro incluído), arpegiador, entrada para procesar audio externo, 3 efectos de Chorus/Flanger-Phaser-Ensemble, 3 tipos de Delay y 2 bandas de ecualización, pantalla de LED, botones iluminados y un diseño retro combinado con madera.

     Desde mi experiencia a la hora de utilizar este sinte cabe destacar que gracias a las distancias cortas que hay entre el miniteclado y los Botones/Ruedas/Knobs puedo controlar el sonido mientras toco más fácilmente que con otros sintes. Por ejemplo: puedo estar tocando y regulando simultáneamente la modulación (MOD), el volumen general (MAIN VOL) u Octava (+1,-1) gracias al dedo meñique de la mano izquierda. Una completa edición en tiempo real es posible gracias a la destreza o imaginación que cada uno pueda desarrollar.
Sin tener mucho entrenamiento podríamos modificar un sonido original hacia terrenos insospechados regulando la rueda de modulación (MOD), el knob de Cut-off y el Knob de Resonance. Con un poco más de entrenamiento se podría llegar a métodos propios como el de este artista "Dorian Concept":

         Lo más difícil de controlar en este sinte tal vez sea el cambio de programa, ya que, dependemos de girar un selector para encontrar el banco y después utilizaremos los botones luminosos para elegir el número del programa deseado. Este es el inconveniente de tener un interface sencillo e intuitivo, ya que, cuando tienes que tocar en directo (dónde son varios los sonidos que pueden existir en un corto período de tiempo) necesitas entrenar bastante la sincronización del cambio de programa, cosa que en otros sintes o teclados es más sencillo de realizar. También es cierto, que se podrían colocar los 4-5 sonidos favoritos en el mismo banco para que fuese tan sencillo como pulsar los botones luminosos (1 a 8) que tenemos en un primer plano. Aunque esta tarea siempre te hace eliminar programas existentes y conocer a fondo cómo editar los programas.

         Como buen sinte de aspecto retro tiene un sistema de edición matricial, esto significa que con dos switches y cinco knobs podemos controlar/regular todos los parámetros editables. Una vez que te metes por estos senderos volver al sonido original no es tan inmediato como pulsar el botón de programa asignado. En caso de haber llegado a un sonido deseado, podremos salvar el sonido y también podremos recuperar de fábrica todos los programas originales.
Esta parte de cambio de programa o de edición en tiempo real mejora cuando colocamos una pedalera MIDI o controlador externo. (En este apartado puedo presumir que diseñé un programa para controlar el microKorg a través del instrumento musical y controlador ).

         Pero también tengo que decir que para ser el sinte más barato que he comprado, es uno de los más potentes en cuanto a sonidos y filtros. También su transportabilidad hace que te lo puedas llevar a todas partes. Como buen sintetizador posee sonidos de sinte y bajo muy potentes, no es el caso para pianos y órganos que son presets más normalitos (de fábrica tiene sonidos de: Electric piano, Wurlitzer, Vox organ, Jazz organ, Clavi...). Y cómo no, las lucecitas son todo un acierto porque a veces el mismo botón luce con diferente color dependiendo de la función que está realizando haciendo que la referencia visual juegue un gran papel. Por ejemplo: los botones de Octava cambian entre el rojo, amarillo, verde o apagado.

         El Vocoder es bastante resultón. Pero de cara al directo necesitas que el monitor no esté muy alto de volumen o por lo menos que no esté dirigido hacia el micro para conseguir un efecto mejor, lo más apropiado sería utilizar el Vocoder a través de auriculares. El micro que viene es flexible y por tanto moldeable. Un detalle muy bien terminado en el microKorg es la ranura dónde se inserta este micro para que quede estéticamente perfecto sin necesidad de un atril externo.

         Como anécdota contaré que el ingeniero de sonido de un estudio dónde estaba grabando allá por 2007, me dijo: "Para tener un aspecto retro le han puesto salida stereo". (Los sintes auténticamente "Retro" sólo tenían salida mono). También contaré que la reacción de los músicos con los que tocas por primera vez siempre es la misma "¡Aiba un casiotone!", expresión que cambia nada más escuchar la primera nota.

         Como último apunte decir que este sinte ha tenido un impacto en el mundo de la música tan grande que se ha creado una familia entera de productos bajo el nombre "microSERIES": microKORG XL, microSAMPLER, microPIANO, microSTATION y microARRANGER.

         Reflexiono sobre mis primeras líneas y me pregunto ¿pequeño sinte?









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